viernes, 3 de julio de 2015

TORREJONCILLO DEL REY


Torrejoncillo del Rey es un pueblo perteneciente a la provincia de Cuenca. Torrejoncillo del Rey es una localidad enclavada en los límites de la Sierra, la Alcarria y la Mancha Conquense. El término municipal comprende varias pedanías: Horcajada de la Torre, Naharros, Villar del Águila, Villar del Horno y Villarejo Sobrehuerta. En el término de Torrejoncillo cabría destacar los poblados celtíberos de Juarros y Vañisguerras. Surgiendo numerosos restos óseos y lápidas funerarias. También podríamos hablar de otros poblados, como Urbanos, Torrejón o la Moraleja, que quizás fueran también asentamientos Olcades.
La relación de estos pueblos celtíberos con otros del mediterráneo, es bastante probable debido a que se han encontrado diversos objetos griegos y cartagineses.
Con el dominio romano, la zona se convertiría en un importante enclave minero de Lapis Specularis. Desde la mina del cerro de La Mora Encantada (en Torrejoncillo del Rey), La Quebrada (en Valparaiso de Abajo) o la de Osa de la Vega, partirían toneladas de este mineral ya tratado hacia Roma.
Este material más comúnmente llamado espejuelo (espejo hispano para los romanos) era muy valorado en la Antigua Roma. Sobre todo el procedente de estas tierras por su mayor calidad. Con él se elaboraban principalmente ventanales acristalados, adornos, lámparas y otros enseres.
En las proximidades a la ermita de Urbanos, donde estaba situado el poblado con el mismo nombre, se han hallado numerosos restos arqueológicos (monedas, teselas de mosaicos, fragmentos ánforas), destacando un epígrafe votivo de un legionario de la Legio VII.
Muchas de estas poblaciones fueron desapareciendo desde el siglo XIV hasta el XVI, para agruparse en otras mucho más grandes.
Es complicado poner una fecha concreta al origen de Torrejoncillo del Rey, debido a la escasez de documentos; Sabemos que en el siglo XII, como hemos mencionado al principio, pertenecía al sexmo del campo de Huete; y que su primitiva iglesia databa aproximadamente del siglo XIII.
No es hasta el siglo XIV, cuando surgen numerosos documentos haciendo mención a Torrejoncillo del Rey. Muchos de ellos pleitos por la posesión de los nuevos despoblados (Urbanos, Juarros, etc.).
Torrejoncillo diminutivo de torre, del Rey: antes llamado de Huete, se llamó del Rey al ser villa real. Las atalayas o pequeñas torres de vigilancia a cuyos pies surgían aldeas fundadas durante la repoblación medieval, motivaban topónimos alusivos a tales circunstancias como La Atalaya; Talayuelas; Torrecilla; La Torreta; Castejón, etc. motivo por el que se llamó Torrejoncillo al asentamiento en este lugar de los cristianos repobladores del alfoz óptense y por referencia a una pequeña torrecilla cuyos vestigios desaparecieron con el transcurso de los siglos. Antiguamente, se le denominó Torrejoncillo de Huete para diferenciarlo de otras poblaciones llamadas con el mismo nombre y por depender de la jurisdicción óptense, cambiándose su segundo apelativo por el del Rey cuando pasó a ser villa independiente con jurisdicción propia el día 10 de julio de 1537, según cédula expedida en Valladolid.
La actividad económica de estos municipios se centra fundamentalmente en la agricultura de secano y en la ganadería.
El escudo.- El escudo heráldico y la bandera que representan al municipio fueron aprobados oficialmente el 13 de diciembre de 1995. El escudo se blasona de la siguiente manera:
«Escudo partido. Uno de plata torre de gules, dos de gules corona real cerrada de plata orlada de seis roeles también de lata. Al timbre corona real cerrada.»
La descripción textual de la bandera es la siguiente:
«Bandera rectangular, de proporciones 2:3, formada por dos triángulos que compone la diagonal del ángulo inferior del asta al superior del batiente, siendo blanco con torre roja junto al asta y rojo con corona real blanca orlada de seis círculos también blancos el del batiente.»
Podemos visitar:
La plaza, con el Pilón.
Minas de lapis especularis “La Mora Ecantada”.- En esta localidad se encuentra una de las minas romanas de lapis specularis mejor conservadas del mudo. En la actualidad se pueden visitar gracias a los trabajos llevados a cabo por la diputación Provincial. Estas minas fueron de importancia en época romana y antes del descubrimiento del cristal ya que con sus láminas se cubrían los ventanales de los acaudalados ciudadanos que podían permitírselo; hay una vía romana que transcurre desde la mina hasta la antigua ciudad romana de Segóbriga. 
Ermita de la Soledad.-Edificio de mampostería con sillares en las esquinas, puerta adintelada; sobre ella un hueco enmarcado por sillares. El interior es de una sola nave dividida en tres tramos con bóveda de lunetos. Hay tres capillas a cada lado con bóveda de cañón. En el ábside así como en el camarín se cubren por bóveda de media naranja sobre pechinas. En Torrejoncillo del Rey. 
 



 

 

 

 

Ermita de Urbanos.- Edificio de doble espacio porticado, por el Norte y al Mediodía. Portada de arco de medio punto con puerta adintelada; sobre ella, frontón semicircular y remata campanil con un solo hueco. En el interior forma de salón, sosteniendo el techo cinco arcos que arrancan de un retalle de los machones. Tiene un Retablo del s.XVIII, sin dorar, con relieves de rocalla. Imagen de la Virgen de Urbanos. En Torrejoncillo del Rey. 
Iglesia Nuestra Señora de la Asunción.- Iglesia con iluminación lateral y por el testero del Mediodía. La portada es de época anterior, tiene un arco apuntado y abocinado con arquivoltas y jambas decoradas con hornacinas, dos a cada lado; impostas resaltadas con decoración de bolas. Tiene un arco carpanel con el extradós también decorado con bolas. En Torrejoncillo del Rey. 
La Iglesia de Santo Domingo de Silos.- Data de los siglos XVI y XVII.
Tiene la mayor parte de su fábrica exterior construida en sillar, un ábside poligonal con contrafuertes, una torre de tres cuerpos, con ojos de medio punto en cada cara del último, y cornisa de separación en cada nivel, y un remate de almenas. La Iglesia Parroquial de Santo Domingo de Silos, es una interesante construcción de los siglos XVI y XVII, situada en la pedanía de Villar del Águila, un antiguo municipio que está incorporado al de Torrejoncillo del Rey. Destaca por la riqueza ornamental de sus capillas. Otra joya que encontramos es la cruz procesional realizada en el siglo XVI, de plata repujada con partes doradas. En el centro está Cristo Crucificado a un lado y Santo Domingo al otro. Declarada Bien de Interés Cultural.
 
 
La iglesia de San Pedro Apóstol.- En la localidad de Horcajada de la Torre. Preside la plaza, llevada a cabo por el constructor Andrea Rodi en 1587 sobre los restos de una anterior, presenta las trazas del estilo herreriano. Planta de cruz latina y torre cuadrada de dos cuerpos para ser divisada desde cualquier punto del pueblo. La nave interior se cubre con una bóveda de cañón con lunetos y el crucero con una cúpula sobre pechinas. Contemple el retablo barroco del altar mayor presidido por el Cristo de las Injurias.  
 
 
Ermita de los Remedios.- La ermita está ubicada dentro del casco urbano. Levantada entre los siglos XVII y XVIII, está construida en yeso. Consta de una sola nave con columnas adosadas a la pared; bóveda de cañón con diversos adornos vegetales, arcos fajones y cúpula de media naranja sobre el altar mayor, arrancando todo desde una cornisa sobe paredes laterales. La fachada principal está construida con sillares de piedra arenisca, destacando sobre el resto de la construcción. Está rematada por un pequeño campanil. Tiene retablo es de madera policromada, de estilo barroco con tres cuerpos y dos órdenes superpuestos. En el cuerpo central se encuentra el camarín de la virgen. En Horcajada de la Torre.
 
Puente de piedra.- En Horcajada de la Torre. Pocos datos tenemos de este hermoso puente de piedra levantado en la confluencia de los rios Gigüela y Valdepineda en la antigua N400.
Su fecha de construcción data de alrededor de 1800 y su fábrica está realizada en sillares de piedra con contrafuertes.
El telégrafo.- Ubicado en el Monte, muy cerca del límite de Horcajada con el término de Naharros, se encuentra esta curiosa edificación conocida como "el telégrafo", porque realmente se trata de una torre telegráfica.
Pertenece a la tercera línea telegráfica española que unía Madrid con la frontera francesa a través de la Jonquera, recorriendo Cuenca, Valencia, Castellón y Cataluña, con bifurcación en Tarancón hacia Cuenca.
NAHARROS

Se cree que un pueblo celtíbero se estableció en el Castro de Castillejo, cerca de Naharros, que permaneció intacto desde probablemente el siglo III a. C. hasta su invasión por los romanos en el siglo II a. C. Pero el núcleo urbano como tal probablemente es anterior al siglo VIII, por lo que pudo ser formado por poblaciones musulmanas. Después de la Reconquista, un grupo de navarros e irlandeses católicos se establecieron en este núcleo y le pusieron el nombre de Navarros, que finalmente se convirtió en Naharros. Hasta 1971 fue municipio independiente. En septiembre de dicho año, se unió a Villar del Horno y Vilarejo-Sobrehuerta para crear Villas de Naharros, municipio de vida efímera, por cuanto en febrero de 1974 se integró en Torrejoncillo del Rey. Naharros, una pequeña aldea de 50 habitantes, repoblada por gente navarra  tras conquistar el territorio  allá por los finales del siglo XII, en donde podremos ver la iglesia de San Pedro Apóstol, del s.XIII, de bella portada con tejaroz, con alguna ventana abocinada y un cimborrio del s.XVI que está muy bien integrado en la primitiva obra románica. 
Podemos visitar: la Iglesia de Santiago Apóstol, que data del siglo XIII. La Caja del Moro que se encuentra fuera de la población, es un conjunto de tumbas en piedra visigodas del s.VI. El cerro Castillejo, que tiene objetos de cerámica romanos.


 
 

VILLAR DEL HORNO Población de origen romano, dependía de la ciudad de Segóbriga situada en la localidad de Saélices a unos 40 km aproximadamente.

Podemos visitar: La iglesia Parroquial dedicada a la Concepción y con su curiosa Virgen de  la Subterránea.

VILLAREJO SOBREHUERTA
Podemos visitar la iglesia de San Pedro y San Pablo.
Acceso.- Los edificios religiosos tienen acceso libre, siempre respetando los horarios de culto. Para otro tipo de monumentos consulte en el Ayuntamiento o en la Oficina de Turismo.
Este vasto conjunto de poblaciones ofrece al visitante numerosos rincones y paisajes que sólo conocerá dejándose llevar por sus caminos y parándose a contemplar la belleza de estas pequeñas poblaciones. Por ejemplo, en el paraje del Vallejo encontrará unas antiguas cuevas de vino que conservan las dos partes de su estructura original, el jaraíz, donde se pisaba la uva y la caña, un largo pasillo con nichos donde se guardaban las tinajas de vino.

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